Toda aventura emprendedora empieza con el autoconocimiento del emprendedor

Empiezan a aflorar las sesiones y los programas destinados a emprendedores que no sólo se centran en su negocio y su potencial de crecimiento, sino en la propia persona del emprendedor y su desarrollo personal.
Es estupendo que existan estas iniciativas que, por fin, reconocen la importancia del tema e invitan a reflexionar sobre ello. Sin embargo estoy convencida de que el trabajo realmente eficaz es el que hace el emprendedor cuando decide mirarse, escucharse, reconocerse y no juzgarse. Con curiosidad y atrevimiento. Con humildad y sinceridad.

Por eso propongo que todo emprendedor realice un DAFO sobre su persona. Esta herramienta analítica (que, como es conocido tradicionalmente, pone el foco sobre las Debilidades, las Amenazas, las Fortalezas y las Oportunidades de nuestro negocio) es perfectamente extrapolable al emprendedor.

Podría ser el siguiente:

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El objetivo del autoconocimiento es esencialmente prepararse para alcanzar las metas profesionales y personales que nos hemos establecido y, al tiempo, para disfrutar con ello durante el camino que nos lleva a su consecución.

Supongamos que el emprendedor no ha hecho esta reflexión y análisis previos, ¿qué sucederá? Es probable que lo siguiente:

– Irá descubriendo sus debilidades a medida que las exigencias que le impone el proyecto evidencien su falta de desarrollo personal en esos puntos, de modo que se encontrará con situaciones que no es capaz de manejar ni había previsto.
– Las amenazas le sobrevendrán de improvisto y puede sentirse desbordado.
– Al igual que con las debilidades, irá descubriendo sus fortalezas según el proyecto le exija que las ponga a su disposición, por lo que perderá inmediatez e impacto.
– Perderá oportunidades para su desarrollo y, muy posiblemente, para el de su negocio.

Por el contrario, si ha dedicado tiempo y ha sido sincero consigo mismo, la situación cambia radicalmente:

– Al reconocer aquellos puntos en los que es más débil, estará más atento a las situaciones que se puedan presentar y que requieran de él esa habilidad menos desarrollada, de modo que tendrá más posibilidades de salir airoso. Además, podrá decidir fortalecerla.
– Puede disponer de un plan para contrarrestar los efectos de las amenazas (podría ser, a modo de ejemplo, apuntarse a un gimnasio para sentirse con más fuerza o conversar con su pareja para avisarle de que dispondrán de menos tiempo juntos pero comprometerse a que será de mucha calidad).
– Sabrá de qué dispone en su maletín de fortalezas para echar mano de lo que necesite según el momento en que se encuentre y ganará confianza en sí mismo.
– Será consciente de su transformación y estará atento a no perder las oportunidades que se le presentarán.

Sin lugar a dudas, merece la pena dedicar parte de nuestro tiempo a la elaboración de este DAFO… ahora bien, una vez realizado… ¿cuáles serán los siguientes pasos?
Lo veremos en el siguiente post…

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