Del autoconocimiento a la acción

Escribía en mi anterior post sobre la importancia que tiene el autoconocimiento del propio emprendedor en todo el proceso de emprendimiento. Este autoconocimiento, al que llega tras un análisis y reflexión previas, le provee de mayor información útil para el desarrollo de su proyecto.

Ahora bien, ¿cuál es, en esencia, el valor de conocernos? No es únicamente la conciencia que adquirimos sobre nosotros mismos sino, fundamentalmente, transformar esa conciencia e información en acción. Es decir, gracias a lo que sé de mí, actúo de una determinada manera para conseguir lo que busco y alcanzar mis objetivos, tanto a nivel personal como profesional.

Por eso, más allá de elaborar un DAFO personal, conviene dar otro paso que implica estar dispuesto a entrar en acción. La herramienta que complementa al DAFO es, por tanto, la que se conoce como CAME a través de la cual elaboramos un plan de acción para Corregir nuestras Debilidades, Afrontar las Amenazas, Mantener nuestras Fortalezas y Explotar las Oportunidades.

Enlazando con el ejemplo del post anterior, tras el DAFO que confeccionamos, éste podría ser nuestro CAME personal:

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Lo interesante e importante es que este CAME personal no quede en una simple declaración de intenciones sino que devengan acciones concretas en situaciones definidas. Por eso, en la medida de lo posible, concrétalas todo lo que puedas y ponte en marcha!. Y algo más:

– Fija un calendario para cada una de esas acciones que vas a ejecutar.
– Evalúa, cada cierto tiempo que tú decidas, si estás cumpliendo o no con lo que te habías comprometido a hacer.
– Si es que estás cumpliendo, ¿piensas que puedes añadir nuevas acciones que amplíen tu horizonte y te permitan seguir desarrollándote?, ¿cuáles serán?
– Si no estás siguiendo las acciones que te habías marcado, ¿qué está fallando?, ¿en qué sentido debes revisarlas?

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